dimarts, 2 d’octubre de 2012

Noticias del espacio

Un carguero podría transportar mercancías al espacio

En 2008 Andrew Petro, de la NASA, vió cómo un robot propulsado por láser ascendía a través de un cable de más de 800 metros de largo sobre el desierto de Mojave, en Arizona. Dicho proyecto, ganador del programa Retos del Centenario de la agencia espacial, demostró el potencial de la transmisión inalámbrica de energía. Sumada a la investigación en materiales de gran resistencia, la iniciativa retoma el desafío de convertir en realidad un viejo sueño de la ciencia ficción: un ascensor que sea capaz de transportar mercancías (y quién sabe si personas) a 1.600 kilómetros en el espacio exterior.
Descrito por primera vez en 1960, el ascensor espacial también aparece en la novela de Arthur C. Clarke Fuentes del paraíso. Aunque su construcción está muy lejos de ser factible, la teoria de base es sólida, afirma Petro. Tanto la transmisión inalámbrica de energía como los materiales de enclaje resistentes, aspectos cruciales para crear un ascensor, tienen una importante presencia en los concursos de la NASA y en el Congreso Ascensor Espacial, celebrado anualmente. Otro impulso destacable fue una creación en 1991 de los nanotubos de carbono, uno de los materiales más duros que se conocen. Pero aún no se sabe cómo aplicarlos en el anclaje. ¿Para qué diseñar un ascensor espacial?. Según sus partidarios, podría servir para transportar grandes volúmenes de mercancia con menos coste que un cohete. Cuando eso sea posible, el siguente paso podría ser colonizar Marte.

Desde la revista "National Geographic - España"
Vyara