dimecres, 3 d’octubre de 2012

Barça

Ha pasado de trabajar amontonando carros en un supermercado a convertirse en diseñadora de unas letras que podrían acabar en la camiseta del Barça. Anna Vives es una joven de 27 años con Síndrome de Down que, tras un largo parón laboral, acabó en la empresa familiar, donde después de un año de trabajo en equipo ha creado la tipografía Anna que tiene la particularidad de combinar mayúsculas y minúsculas en una misma palabra y que está disponible para los usuarios desde hace dos semanas. Las letras han tenido tan buena acogida que incluso el Barça está estudiando incluir la tipografía Anna en las camisetas del primer equipo.
El acceso al mundo laboral acostumbra a ser muy complicado para las personas con discapacidad intelectual y, cuando se consigue entrar en él, las tareas a desarrollar suelen ser poco motivadoras. Es lo que se sucedía a Anna. Después de trabajar en un comedor escolar montando cada día “40 mesas”, explica a LaVanguardia.com, pasó por un supermercado en el que ordenaba los carros de la compra. Duró un trimestre y después de pasarse varios meses en casa sin hacer nada “decidimos que viniese a ayudar aquí para que por lo menos mantuviese la cabeza ocupada”, explica Marc, su hermano mayor y encargado de la comunicación de Itinerarium, la empresa familiar. Así se empezó a gestar la tipografía Anna. “Le animábamos a que escribiera y dibujara y entonces nos dimos cuenta que tenía una tipografía muy bonita y decidimos digitalizarla”, detalla el hermano. Con el trabajo de Julen Iztueta, diseñador y ojito derecho confeso de Anna, y la aportación del resto de compañeros –entre los que se encuentra Pau, hermano trillizo de Anna- nacieron estas letras que alternan mayúsculas y minúsculas en una misma palabra y que, para Marc, son el mejor ejemplo de que como mejor se trabaja es “sumando capacidades”, el lema de la tipografía que está disponible de manera gratuita para los particulares en la página web de Anna.
El buen recibimiento ha sido rotundo y en las poco más de dos semanas que lleva funcionando ya se la han descargado más de 9.000 personas. Anna ha recibido las felicitaciones de muchas partes del mundo, explica su hermano. Este interés y el valor “solidario” de la tipografía animó a la familia Vives a ponerse en contacto con el F.C. Barcelona para ofrecer la posibilidad de que las letras diseñada por Anna pudiesen estar presentes en la equipación del Barça. Su sorpresa fue, asegura Marc, que les respondieran usando la tipografía Anna. Según Marc, ya se han reunido con Ramon Palou, vicepresidente de la Fundació del F.C. Barcelona, y ahora el club está estudiando la viabilidad –algo que depende también del departamento de marketing- de incluir las letras incluso en las camisetas del primer equipo. Y a pesar de que el primer contacto se ha establecido con los blaugranas, no se cierran las puertas a otros equipos como el Real Madrid, el Espanyol o incluso la selección española.
Iniesta, una buena persona
A Anna, seguidora culé, le entusiasma la idea de que el equipo al que admira pueda acabar llevando los dorsales escritos con las letras que ella ha diseñado. Y le hace especial ilusión que sea Andrés Iniesta el que imprima su nombre con la tipografía. “Me gusta porque es buena persona”, explica la joven con un punto de vergüenza.
Un diseñador especial
Y si en el plano deportivo siente predilección por el de Fuentealbilla –aunque reconoce que también le encanta Messi- en el trabajo su favorito es Julen. El nexo entre ambos surgió porque el vasco participaba en un máster sobre artes visuales y educación y aprovechó para hacer prácticas con Anna. El diseñador, que en algunos casos ejerce de profesor, encarga además tareas para casa a la joven como recortar letras y agruparlas según las similitudes. “De esta manera mejora, además, la lectura y la escritura”, explica Julen, que reconoce que él también se beneficia de trabajar con Anna ya que gracias a la relación que han establecido está aprendiendo catalán.
Arropada por sus nuevos compañeros
Anna es modesta y asegura que no presume de su éxito cuando sale “de fiesta” con sus amigos, una actividad que dice que le encanta, igual que ir a comer a restaurantes. Pero su verdadera pasión se plasma en las paredes de su habitación: “las tiene forradas de fotos, dibujos, letras y fotos”, explica Marc mientras la joven le riñe por explicar intimidades. Preguntada por qué le gustaría hacer en un futuro no sabe qué responder “es muy complicado” reflexiona la joven. Lo que sí tiene claro es que ahora trabaja contenta y muy arropada: “En el super no tenía compañeros, aquí sí”.
El éxito del proyecto es tal que ya diseñan también, en colaboración con otra empresa fundas para iPad en los que las nubes que tanto le gusta dibujar a Anna son protagonistas. La parte de beneficio que revierta en ellos será donado a la fundación Ana Bella que ayuda a las mujeres maltratadas.
Para Marc la felicidad laboral de la que ahora disfruta Anna debería ser posible también para muchos chicos como ella: “Ellos también deberían tener la posibilidad de trabajar en lo que les guste”, explica. “Hay que apoyar a todos los que, como Anna, saben hacer cosas fantásticas… solo hay que darles un poco más de tiempo”.