dimarts, 7 de febrer de 2012

Historia del tiempo

Hace 300 años Los suecos tienen un mes de febrero ¡de 30 días!

Asesorado por el astrónomo jesuita Cristopher Clavius, el papa Gregorio XIII promulgó en 1582 la bula Inter gravissimas, donde establecía que el 4 de octubre de este año terminaría el calendario juliano. El ajuste iba a ocasionar que la jornada siguiente no fuese el 5, sino el 15 de octubre, primer día del llamado calendario gregoriano, que es el que se usa mayoritariamente hoy en día. Sin embargo, el antiguo sistema se mantuvo en los países protestantes y ortodoxos, que no aceptaron el mandato.

Despiste nórdico. En Suecia, donde se siguió el calendario juliano hasta fimales del siglo XVII, se pensó en adoptar el nuevo modelo poco a poco. Para ello, a partir de 700 se iban a eliminar los bisiestos durante 40 años. Pero la Gran Guerra del Norte (1700-1721) tubo muy atareados a los suecos, que olvidaron suprimir los de 1704 y 1708. En 1712, el rey Carlos XII, que se había dado cuenta de que el calendario patrio no era ni juliano ni gregoriano, se inclinó por volver al primero, por lo que recuperó la jornada que había anulado en 1700. La consecuencia fue que ese año hubo en Suecia dos días de abisiestos , el 29 y el 30 de febrero.

La homologación nórdica aceptó el calendario gregoriano. El Imperio británico lo había hecho un año antes. Los últimos países en adoptarlo fueron Rusia, que llevó a cabo el traspaso tras la Revolución de Octubre, en 1917, y Grecia, en 1723.


Revista: "Muy interesante"


Vyara