dimarts, 26 d’abril de 2016

LAS TRES OBRAS MAESTRAS DEL CUERPO HUMANO

"Bajo nuestra piel continuamente sucede algo: fluimos, bombeamos, aspiramos, exprimimos, reventamos, reparamos y creamos. Una gran pléyade de ingeniosos órganos tabaja de manera tan perfecta y eficiente que una persona adulta necesita cada hora casi tanta energía como una bombilla de 100 vatios.Cada segundo los riñones filtran meticulosamente nuestra sangre para limpiarla, con mayor presión que un filtro de café, y generalmente durante toda una vida. Nuestros pulmones tienen un diseño tan inteligente que solos energía al inspirar. la espiración ocurre por si sola (...) A grandes rasgos, nos desarrollamos a partir de tres "tubos". El primero nos atraviesa y se anuda en centro. Es nuestro sistema de vasos sanguíneos, del que surge nuestro corazón como conexión vascular central. El segundo se forma casi de manera paralela en nuestra espalda, formando una burbuja que migra hacia el extremo superior del cuerpo, donde permanece. Se trata de nuestro sistema nervioso en la médula espinal, a partir del cual se desarrolla el cerebro y desde el cual brotan nervios hacia todo el cuerpo.Y el tercero nos atraviesa de arriba abajo. Es el tracto gastrointestinal(...) Las dos "obras maestras" de los otros tubos, el corazón y el cerebro, gozan de gran reputación. El corazón se considera vital porque bombea sangre a través de su cuerpo; el cerebro es admirado porque concibe sorprendentes estructuras de pensamientos a cada segundo. Pero mientras tanto el intestino, eso cree la mayoría, como mucho va al lavabo. Si no, lo más probable es que permanezca sin hacer nada en la tripa o que suelte algún que otro pedo. En realidad no conocemos ninguna habilidad especial suya. Se puede afirmar que subestimamos un poco. A decir verdad, no solo lo subestimamos, si no que a menudo incluso nos avergonzamos de nuestro tracto gastrointestinal." Font de INTEGRAL NATIVITAT