dimarts, 19 d’abril de 2016

El ataque de los mutantes tóxicos

Arte como alarma ecológica

El plástico invade el mundo. Tan solo en la década pasada se han producido más que en todo el siglo XX. ¿Cómo podrá lidiar la naturaleza con este y otros elementos extraños y continuar su proceso evalutivo? Esa es la inquietante pregunta que el artista catalán Alvaro Soler Arpa plantea en su exposición "Vida tóxica. Somos naturaleza en evalución tóxica", compuesta por esculturas de animales mutantes.
Mantícoras de desechos. A partir de huesos de toros, corderos, buitres o avestruces y todo tipo de residuos. Soler da forma a estos montruos que, inspirados en distintas mitalogías, muestran ese entorno perturbado. El autor de estas obras, que hasta el 15 de mayo permanecerán expuestas en la T1 del aeropuerto de Barcelona, fue nombrado en 2014 embajador de la organización ecologista Plastic Pollution Coalition.
Álvaro Soler Arpa. Trípedo, 2013.
La obra Fauno fue por Soler en 2014, mide 4m x 2,7m y está compuesta por huesos de varios animales, alambre y residuos.
 
Antes de usarlas, el artista hierve y lava las osamentas.
 
Estos cráneos forman parte del animalario inventado por Soler.

Desde la revista "Muy interesante" Vyara