dimarts, 2 de desembre de 2014

PESADAS, PERO MARAVILLOSAS

Cuando me dirigia a la redacción de MI JARDÍN, pensaba en las dalias como arquetipo de flores espectaculares, despampanantes, enormes y pesadas ( pesadas, sin connotación peryorativa ). Y decidí hablaros, de paso,de las flores gigantes de la naturaleza, de las flores más grandes de este planeta, muy bellas, si, pero de un olor que tira de espaldas. Por un lado, la flor cadáver(Amorphophallum titanum), especie Arácea epífica que huele fatal, con un embudo bien bonito, con colores blanco y púrpura. Por otro, la raflesia (Raffesia arnoldii), con su soberbio rosetón púrpura similar a un bonete de obispo al revés... y un olor nausiabundo. La primera mide dos metros y más: la segunda pesa !once kilos y más! ambas florecen sólo de vez en cuando (generalmente cada siete años), y siempre es un acontecimiento en el mundo botánico. Volviendo ala planta protagonistas de estas páginas, la dalia florece todos los años y con facilidad. Basicam,ente se trata de enormes margaritas dobles, con celdillas o con lígulas redondas, de solo 30 cm. o 1,2 metros...Todo un mundo el de las dalias, que llegó a ser la flor más popuar del mundo allá por el siglo XVIII. Todo empezó en México, donde son originarias y donde se utilízaban cuando llegaron los descubridores españoles para cocinar sus comestibles tubérculos. Su bautismo se debe a nuestro magnífico botánico Cabanilles, que la dedico a su amigo sueco Dahl , discipulo de linneo. En la actualidad, las dalias se utilízan en jardineria de forma masiva y exitosa en sus formas miniatura para macizos de temporada: ahí se comportan como excelentes plantitas anuales de sol, con colores variados y cavezuelas alegres.



NATIVITAT   Font de mi jardín