dimarts, 19 de març de 2013

Habemus Enrique VIII

En los días de Habemus papam, el poder de la iglesia sobrevuela también la platea del Barts en el
Enrique VIII Shakespeariano que ha puesto en pie la compañía Rakatá fundación siglo de oro.
Desde los acordes de un órgano que asoma sobre la escenografia- un acierto del montaje- hasta
hasta el repertorio de intrigas y traiciones de las hipócritas autoridades de las hipócrtas autoridades eclésiasticas- particularmente el cardenal Wolsey)Jesús Fuente)- que marca la trama.
Es la primera vez que el texto se representa en España y lo hace con un espectáculo estrenado con gran
éxito en el globe londinense, en la oliampiada cultural.
He ahí , de entrada, dos méritos de Rakatá, a los que se une un elenco de 14 actores que derrocha entrega
ritmo y claridad expositiva en una pieza que abarca apenas un pedazo de la monumental historia del
monarca, el que da origen al cisma con la iglesia católica por la irrupción en su lecho de Ana Bolena y el repudio de Catalina de Aragón.