dimarts, 16 de febrer de 2016

CON EL VENTO A FAVOR

En los jardines de zonas ventosas, donde las rachas fuertes se dan de forma continuada, las plantas están sometidas a un desgaste y una presión que dificulta su desarrollo. Los árboles y las flores se deforman, e incluso quiebran, y las siembras a duras penas prosperan. A no ser que lleguen pronto tus oportunas medidas protectoras... UN SETO BIEN ALTO Una de los primeros recursos que se pueden utilizar en una parcela muy expuesta al viento es colocar un seto alto coníferas al rededor del perímetro, capaz de proporcionar intimidad e impedir que el viento dañe el resto de plantaciones. Si se construye una tapia o un muro, tiene un inconveniente y es que el viento pasa por encima, formando remolinos que son devastadores para las plantas. Sin embargo, el seto lo filtra y reduce su velocidad,sin detenerlo. Hasta que el seto crezca, hay que instalar una valla cortavientos de red, arpillera o ramas de perennifolios, muy poblada para ofrecer al seto joven algo de abrigo. Para que sea efectiva, debe superar al menos en 30 cm. al seto recien plantado y es mejor utilizar ejemplares grandes y cultivados en contenedor. Se fijan los arbustos alineados con estacas para que resistan los embates del viento dominante. Después de plantarlos, se recortan un tercio para que no oscilen y puedan desarrollar brotes nuevos y fuertes. Por ultimo, se incorpora a los pies del seto una capa de 5-10cm. de corteza de pino. Resulta muy util para que el suelo no se reseque muy rapido, pero también impide que se erosione con el viento y los riegos. font del meu jardín NATIVITAT