dimarts, 12 de novembre de 2013

EL DESHIELO




      Se supone que el avance y retroceso de los glaciares debería producirse a un ritmo geológico, muy lento, pero a día de hoy están desapareciendo ante nuestros ojos.
Los glaciares son como animales salvajes. En la época preindustrial los temíamos como si fueran lobos, capaces de engullir pueblos enteros. Hacia finales del siglo XIX se convirtieron en una atracción turística. En aquella época empezamos a crear las condiciones para que llegase el día en que no existieran los glaciares. Aunque por ahora siguen existiendo.
La nieve se amontona y se transforma en hielo en las zonas más elevadas de un glaciar; más abajo, cerca del frente, se derrite. El glaciar coge masa en invierno y en verano se derrite. En agosto, una cuarta parte del agua que lleva el río Ródano proviene de la fusión de los glaciares.
Cuando la masa de hielo alcanza un espesor suficiente, este empieza a fluir, si no se mueve se trata de hielo estancado y no de un glaciar.
Veinte mil años atrás Suiza era un mar de hielo; solo sobresalían las zonas más altas de los Alpes.
A medida que el planeta se calienta, los glaciares buscan una altitud y una masa en las cuales la nieve que acumulan sea igual al hielo que se derrite. En la Tierra sólo unos pocos glaciares están avanzando, la mayoriía están  retrocediendo.

Pedro.
Fuente: "National Geographic".