dimarts, 19 de juliol de 2016

Alimentación y cerebro

Hoy nadie duda que la alimentación y la salud mental van muy enlazadas. Una alimentación adecuada mantiene en forma las células grises y ayuda a utilizar de forma óptima su capacidad de rendimiento. Ningún otro órgano del cuerpo es tan propenso a lesionarse como el cerebro.
Para que puedan funcionar sin ningún problema, las neuronas (células nerviosas) necesitan de una equilibrada mezcla de nutrientes, tanto de tipo macro como de micro, pero sobre todo energía y agua. Los estados leves carenciales, que en muchas ocasiones permanecen ocultos, llegan a acarrear severas consecuencias. Así, junto al estrés y la escasez de sueño, también la avitaminosis o la falta de ciertos oligoelementos, pueden conducir a serios trastornos en la capacidad cerebral e incluso del bienestar mental.

Revista Integral nº 439.