dimarts, 21 d’octubre de 2014

EL ÁSTER

NUBES BAJAS AZULES, PÚRPURA... En ese campo verde, con plantas valoradas por nuestros agricultores, llenas de células con verdes cloroplastos que captan el dióxido de carbono y el agua para sintetizar la materia orgánica que permite alimentar a todas las personas en el proceso mágico-milagroso denominada función clorofílica o fotosíntesis, aetá nuestro protagonista del mes de septiembre, el áster, típica flor "de mancha", "de batalla" (así se denomina a las flores pequeñas y en tumulto o grupos numerosos en el argot florista). Los áster conforman golpes de color que pueden divisarse a distancia en el jardín, llegan a ser como nubes bajas de colores azulados o púrpura que reclaman la atención a la primera. A los áster, se les conoce como "septiembres" y no por casualidad, ya que es en septiembre cuando estas florecilas surgen en todo lo alto de varas que, en ocasiones, alcanzan más de un metro de altura. Los áster, igual que los crisantemos o incluso la flor de pascua, son típicas especies de día corto: es decir, desde el momento que detectan que las horas de luz disminuyen, echan a andar sus mecanismos de floración. Se trata de una propiedad vegetal definida por una palabra que ahora está de moda entre los periodistas ( se habla de fotoperiodismo de fotoperiodistas ), y que en realidad se acúñó mucho antes de que existieran las cámaras fotograficas para definir las especies de día corto o que florecen en otoño.El fotoperiodismo es la influencia sobre las plantas de la duración de la luz diurna. Bien, pues nuestros áster son de día corto, florecen ahora y llenan de color y luz de rocallas, los mácizos de vivaces. arriantes junto a caminos y casas...Los áster son siempre caballo ganador, ya que aparecen cuando más hace falta las flores y su alegria. NATIVITAT FONT DE MI JARDÍN