dimarts, 24 de novembre de 2015

TU JARDÍN Y LAS BULBOSAS

Parece, que lo ves florecer y llenar tus macizos y tu jardín de color y movimiento. Pero, ¿sabes cuáles son las condiciones para que un bulbo se "ponga en marcha"? Humedad y temperatura. No necesita, como las semillas o los esquejes, ser enterrado en tierra para gozar de oscuridad y nutrientes. Un bulbo ya lleva todos sus órganos y sustancias de reserva a cuestas, generalmente en las hojas que conforman, bien prensadas, el cuerpo de la cebollita. Seguro que has comprobado, si dejas mucho tiempo las cebollas en lña fresquera, que, al ir a utilizarlas y consumirlas, presentan unos fuertes y lustrosos tallos verdes, mientras el bulbo, la vebolla en sí, está flácida y sin atractivo culinario. Eso pasa también con los ajos...y todos los bulbos ornamentales que no plantes en su momento. Decíamos que un bulbo para iniciar su despliegue vital humedad y temperatura; pero en su "momento". Cada grupo de bulbos (de plantación otoñal y primaveral) cuenta con sensores que miden los parámetros exteriores y les llevan a deducir si son aptos para desplegar sus características genéticas... SABEN EN QUÉ ESTACIÓN ESTÁN Los bulbos conocen bien en qué estación se encuentran. La temperatura nocturna y diurna, la calidad y duración de la iluminación, la humedad ambiente... les dicta el momento idóneo para comenzar su ciclo vital fuera del cascarón, transformándose una cebollita majestuosa planta con increíbles flores. Precisamente por eso, te acosejamos siempre guardar, almacenar los bulbos en condiciones neutras (oscuridad, frescor, relleno de materia seca tipo papeles o paja, etc.). Básicamente, en el centro de jardinería encontrarás bulbos en otoño y primavera. Los de plantación otoñal son, entre otros, el tulipán, el narciso, el jacinto, el crocus, el nazareno, algunas anémonas...Los de plantación primaveral, entre otros, la azucena, la dalia, labegonia, la cala, la caña de las Indias... font de mi jardín Nati