dimarts, 6 de maig de 2014

¿TALENTO O ESFUERZO?




     Según una investigación realizada en Estados Unidos a más de 5000 alumnos, desde el parvulario hasta el instituto, el esuferzo es más importante que el talento para tener buenas notas. La investigación se diseñó para aclarar por qué los norteamericanos de origen asiático sacaban mejores notas que los que son descendietnes de europeos. De las diferentes variables analizadas, la que tiene una relación más estrecha con las notas es la actitud de los alumnos ante el aprendizaje. En cambio, las habilidades cognitivas no explican las diferencias observadas entre alumnos de origen asiático y europeo. Los alumnos norteamericanos asiáticos tienden a ver las habilidades cognitivas como cualidades que se pueden desarrollar con el esfuerzo, mientras que los norteamericanos blancos tienden a verlas como cualidades innatas, que no se pueden modificar.
     La investigación pone en relieve el papel del entorno familiar en los resultados académicos de los alumnos, ya que son los principios que se inculcan a los niños en casa los que después condicionan sus actitudes en la escuela.
     Estudios anteriores han observado que en Estados Unidos, los alumnos de origen asiático suelen tener mejores notas que los descendientes de euorpeos. Los asiáticos tienen más probabilidad de llegar a final de la educación secundaria y acceden con más facilidad a universidades de élite. Hay diferentes hipótesis que pretenden explicar esto. Algunos investigadores sugieren que la estabilidad matrimonial y el niverl económico acomodado de las familias de origen asiático favorecen el buen rendimiento de sus hijos en la escuela.  Otros  dicen que los alumnos asiáaticos tienen una habilidad innata para asignaturas relacionadas con matemáticas. Unos terceros opinan que los asiáticos tienen una ética del trabajo y una motivación por los estudios que los llevan a esforzarse más.
Ninguna de estas tres hipótesis ha sido demostrada todavía.                                                                                                               

                                                    
Pedro.                                                                                                                                                        
Fuente: "La Vanguardia".